Todo sobre la contractura intercostal: síntomas, causas y tratamientos
La contractura es una afección muscular que se traduce en una contracción duradera e involuntaria de las fibras de un músculo. Estas tensiones musculares excesivas provocan dolor y pueden llegar a ser especialmente incapacitantes.
Las contracturas son especialmente frecuentes entre los deportistas y suelen afectar a las extremidades inferiores (muslos, pantorrillas, etc.). Sin embargo, también pueden verse afectados otros músculos, como los músculos intercostales.
Descubra todo lo que necesita saber sobre la contractura intercostal: desde los síntomas y las causas más frecuentes hasta algunos métodos de tratamiento.
Contractura intercostal o dolor intercostal: ¿cuál es la diferencia?
Una contractura intercostal es una de las posibles causas de un dolor intercostal, pero no todos los dolores situados entre las costillas proceden necesariamente de un músculo contracturado.
La contractura intercostal corresponde a una tensión involuntaria de los músculos situados entre las costillas. Suele aparecer tras un esfuerzo, una mala postura, un mal gesto o una tos repetida. El dolor suele aumentar al inspirar profundamente, al toser, al estornudar, al girar el tronco o al presionar la zona sensible.
Por el contrario, un dolor intercostal también puede estar relacionado con una neuralgia intercostal, una costilla fisurada o una rotura muscular, una inflamación local, un traumatismo u otra causa torácica.
Un dolor repentino, opresivo o muy intenso, acompañado de dificultad para respirar, sudores, náuseas, mareos o irradiación hacia el brazo, la mandíbula o la espalda requiere una consulta médica rápida.
Para diferenciar mejor las principales lesiones musculares, también puede consultar nuestra guía sobre la diferencia entre una contractura y una elongación.
La contractura intercostal: síntomas, causas y prevención
Una contractura intercostal es una afección muscular que afecta a los músculos situados entre las costillas: los músculos intercostales.
Los síntomas de una contractura intercostal
Entre los síntomas que se observan con más frecuencia en caso de contractura intercostal, cabe citar:
- Un dolor de intensidad variable localizado en las costillas,
- Un aumento del dolor al respirar profundamente, pero también al toser, al estornudar o con una mala postura,
- Una ligera reducción de la capacidad respiratoria,
- Dificultad para cambiar de postura debido al dolor,
- Etc.
Es importante señalar que estos síntomas son muy similares a los que se observan en caso de problemas pulmonares o cardíacos graves, aunque el aumento del dolor al inspirar es bastante característico de un problema intercostal. En caso de duda, es importante consultar rápidamente a un profesional sanitario para detectar la causa exacta del dolor intercostal.
Las causas más frecuentes de una contractura intercostal
Las causas y los factores de riesgo de una contractura intercostal pueden incluir:
- Una mala postura mantenida durante un periodo prolongado,
- Una actividad física que solicita en exceso los músculos intercostales (deporte, carga de objetos pesados, etc.),
- Una falta de hidratación,
- Un nivel de estrés elevado,
- Un estilo de vida sedentario,
- Un traumatismo debido a un mal gesto o a una caída (costilla fisurada, rotura muscular, etc.),
- La tos,
- El embarazo,
- Un bloqueo costovertebral de tipo osteopático,
- Etc.
¿Cómo prevenir la aparición de una contractura intercostal?
Estos son algunos buenos hábitos para adoptar en el día a día y prevenir la aparición de una contractura intercostal:
- Calentar bien antes de cada actividad física y estirar después,
- Seguir una alimentación sana y equilibrada y beber suficiente agua,
- Dormir lo suficiente y evitar el exceso de estrés,
- Practicar una actividad deportiva con regularidad,
- Evitar las malas posturas durante periodos prolongados,
- Etc.
¿Cuánto dura una contractura intercostal?
La duración de una contractura intercostal depende de su intensidad, de su causa y de la rapidez con la que se trate.
Una contractura leve puede empezar a mejorar tras unos días de reposo. En muchos casos, el dolor disminuye progresivamente en 5 a 10 días si se limitan los movimientos dolorosos y los músculos pueden recuperarse.
Una contractura más marcada, sobre todo después de una tos intensa, un esfuerzo deportivo o una mala postura prolongada, puede seguir molestando durante una a tres semanas.
La recuperación suele ser suficiente cuando la respiración profunda, los giros del tronco y la presión sobre la zona ya no provocan dolor. Si los síntomas persisten más de dos o tres semanas, empeoran o reaparecen con frecuencia, se recomienda consultar para descartar una neuralgia intercostal, una costilla fisurada u otra causa.
¿Cómo aliviar una contractura intercostal?
Una contractura intercostal es una afección muscular benigna que suele curarse por sí sola tras unos días de reposo. Sin embargo, puede provocar dolores intensos y resultar incapacitante para el paciente.
Estos son algunos métodos eficaces y fáciles de aplicar para aliviar el dolor y favorecer la recuperación en caso de contractura intercostal.
¿Qué hacer primero para aliviar una contractura intercostal?
Empiece por reducir los movimientos que desencadenan el dolor, como las torsiones del tronco, la carga de objetos pesados, los ejercicios de abdominales y los gestos deportivos bruscos.
Sin embargo, no es necesario permanecer totalmente inmóvil. Una movilidad suave y una respiración tranquila evitan que la caja torácica se vuelva aún más rígida.
- Utilice el calor cuando se trate de una contractura muscular clásica, para relajar progresivamente los músculos intercostales,
- Opte por el frío en las primeras horas si el dolor aparece tras un golpe o una caída,
- Inspire lentamente por la nariz, sin forzar la apertura de las costillas, y espire suavemente por la boca,
- Evite retomar una actividad intensa mientras la respiración profunda o los movimientos del tronco sigan siendo dolorosos.
Si tiene dudas sobre el método que debe utilizar, consulte nuestro artículo dedicado a la aplicación de calor o frío sobre una contractura.
El reposo
El reposo es el mejor remedio natural para aliviar el dolor en caso de contractura intercostal, sea cual sea su causa.
Es importante limitar al máximo los movimientos que puedan aumentar el dolor o provocar una sensación de incomodidad. Naturalmente, deben evitarse todos los esfuerzos físicos que soliciten intensamente los músculos intercostales.
Los ejercicios de estiramiento
Se recomiendan los ejercicios de estiramiento suaves para optimizar el proceso de recuperación de los músculos afectados y limitar el dolor. No obstante, es importante esperar a que el dolor empiece a remitir antes de realizar estiramientos.
Estos son dos ejercicios para estirar los músculos intercostales. Procure estirarlos con suavidad y de forma progresiva para evitar cualquier lesión muscular. En caso de dolor intenso, detenga inmediatamente el ejercicio.
Ejercicio de estiramiento 1
De pie frente a una pared, apoye las dos manos planas sobre ella con los brazos bien extendidos. A continuación, flexione los brazos para acercarse lentamente a la pared, como si hiciera una flexión en el suelo.
Mantenga la posición final durante cinco a diez segundos. Puede realizar dos o tres series de cinco repeticiones.
Ejercicio de estiramiento 2
Sentado con la espalda bien recta contra una pared, levante los brazos de forma que formen un ángulo recto (90°) y péguelos a la pared. Deslice ambos brazos a la vez hacia arriba, manteniéndolos contra la pared durante todo el ejercicio, hasta notar una sensación de estiramiento.
Mantenga la posición durante cinco a diez segundos y vuelva suavemente a la posición inicial. Puede realizar diez repeticiones.
La toma de analgésicos
También puede recomendarse un tratamiento médico con analgésicos para aliviar una contractura intercostal especialmente dolorosa.
Los analgésicos alivian el dolor de forma rápida y duradera. Es importante pedir la opinión de un médico antes de empezar cualquier nuevo tratamiento farmacológico.
La aplicación de calor
La aplicación de calor en caso de contractura muscular permite relajar los músculos afectados. Al reducir las tensiones de los músculos intercostales, el dolor disminuye y la circulación sanguínea se optimiza. Esto ayuda a eliminar las toxinas y los desechos acumulados en los tejidos y favorece la recuperación.
Puede darse un baño caliente o aplicar una bolsa de agua caliente sobre la zona dolorida durante varios minutos para aprovechar los beneficios del calor.
La electroestimulación: un método natural para aliviar una contractura intercostal
La electroestimulación es un procedimiento natural que utiliza impulsos eléctricos de baja intensidad para estimular determinados grupos musculares del cuerpo. Estas corrientes eléctricas se transmiten a los músculos mediante electrodos colocados sobre la piel.

Los beneficios de la electroestimulación en caso de contractura
La electroestimulación en caso de contractura ofrece numerosos beneficios:
- Alivio del dolor al bloquear la transmisión de las señales de dolor al cerebro,
- Reducción del estrés y aumento del bienestar gracias a una mayor producción de endorfinas,
- Masaje suave de los músculos intercostales para reducir las tensiones musculares y favorecer la recuperación,
- Mejora de la circulación sanguínea,
- Etc.
Aunque la electroestimulación es reconocida como segura, se recomienda pedir la opinión de un profesional sanitario para aliviar una contractura intercostal. Por ejemplo, la electroestimulación en caso de rotura muscular debe utilizarse con precaución para evitar cualquier riesgo de empeoramiento.
El programa de electroestimulación «Dolores intercostales» de Bluetens
Bluetens ha desarrollado un programa de electroestimulación único que permite aliviar los dolores agudos que se sienten a lo largo de una costilla en caso de contractura intercostal.
Para acceder a él, vaya a la sección «Tratamiento genérico» desde la página de inicio de la aplicación Bluetens. A continuación, elija la zona del cuerpo «Espalda» y el programa «Dolores intercostales».
Con una duración total de dos semanas, este programa incluye 14 sesiones individuales de electroestimulación. Estas sesiones permiten relajar las tensiones musculares, reducir el dolor y favorecer la recuperación.
Preguntas frecuentes sobre la contractura intercostal
¿Cómo saber si tengo una contractura intercostal?
Una contractura intercostal suele provocar un dolor situado entre las costillas que aumenta al respirar profundamente, toser, estornudar, girar el tronco o presionar la zona sensible. Suele aparecer tras un esfuerzo, un mal gesto, una mala postura prolongada o una tos repetida.
¿Cuánto dura una contractura intercostal?
Una contractura leve puede mejorar en unos días. En la mayoría de los casos, el dolor disminuye progresivamente en 5 a 10 días con reposo y evitando los movimientos dolorosos. Una contractura más importante puede seguir molestando durante una a tres semanas.
¿Hay que aplicar calor o frío sobre una contractura intercostal?
Para una contractura muscular clásica, el calor suele ser lo más adecuado, ya que ayuda a relajar las fibras musculares y a reducir la sensación de tensión. El frío se utiliza más bien en las primeras horas tras un golpe, una caída o un dolor muy intenso con sospecha de traumatismo.
¿Se puede hacer deporte con una contractura intercostal?
Es preferible evitar el deporte durante la fase dolorosa, sobre todo las actividades que solicitan mucho la parte superior del cuerpo, como la musculación, la natación, los deportes de raqueta, la carrera intensa o los ejercicios de abdominales. La vuelta debe ser progresiva, cuando la respiración profunda y los movimientos del tronco ya no provoquen dolor.
¿Una contractura intercostal puede doler al respirar?
Sí. Los músculos intercostales participan en los movimientos de la caja torácica durante la respiración. Cuando están contracturados, una inspiración profunda puede provocar dolor entre las costillas. En cambio, si el dolor va acompañado de dificultad para respirar, opresión o malestar, hay que pedir consejo médico rápidamente.
¿Puede Bluetens ayudar a aliviar una contractura intercostal?
Bluetens puede utilizarse cuando el dolor intercostal es claramente de origen muscular. La electroestimulación puede contribuir a reducir el dolor y favorecer la relajación de los músculos intercostales, como complemento del reposo, el calor y los ejercicios suaves. Descubra también los principios de la electroestimulación contra el dolor.
¿Qué otras zonas pueden verse afectadas por una contractura muscular?
Las contracturas también pueden afectar al cuello, los hombros, la espalda o las extremidades inferiores. Consulte nuestras guías sobre la contractura del trapecio y la contractura de la pantorrilla.
Esta información se ofrece con fines meramente informativos y no sustituye la opinión de un médico. En caso de dolor torácico intenso, persistente o inexplicable, consulte a un profesional sanitario.
