Las mejores prácticas para evitar las lesiones musculares
Las lesiones musculares son afecciones muy frecuentes entre los deportistas. Pueden afectar a cualquier grupo muscular, aunque las extremidades inferiores son las más afectadas.
Las lesiones musculares suelen ser dolorosas, por eso es importante saber cómo evitarlas.
Descubra los distintos tipos de lesiones musculares y los buenos hábitos para prevenirlas. También le explicamos los beneficios de la electroestimulación como método de prevención y de tratamiento.
Conocer las distintas lesiones musculares para evitarlas mejor
Una lesión muscular es una afección más o menos dolorosa que afecta a uno o varios músculos del cuerpo. Mientras que las lesiones musculares sin rotura de fibras no son graves, las que presentan una lesión del músculo requieren una rehabilitación adaptada y progresiva.
Estos son los principales tipos de lesiones musculares según su gravedad:
- El calambre : se trata de una tensión muscular excesiva e involuntaria, sin que el músculo presente ninguna lesión. El dolor es agudo e intenso, pero desaparece al cabo de unos minutos. No obstante, en caso de calambres muy intensos, el dolor puede persistir durante varias horas.
- La contractura : se trata también de una lesión muscular sin rotura de fibras, que se traduce en una tensión excesiva del músculo tras un esfuerzo físico intenso. A diferencia del calambre, la contractura dura varios días.
- La elongación : se trata de una lesión muscular que corresponde a un estiramiento excesivo del músculo. Provoca la rotura de algunas fibras musculares y un dolor agudo en el momento del esfuerzo. Sin embargo, es posible continuar con la actividad física. La contractura y la elongación pueden confundirse fácilmente.
- La distensión (tirón) : se trata de la rotura de un número importante de fibras musculares. El dolor es intenso y aparece durante el esfuerzo. La actividad física resulta imposible, ya que cualquier solicitación del músculo afectado es dolorosa. Por lo general, se puede observar un hematoma.
Cuatro hábitos para evitar las lesiones musculares
Estos son cuatro hábitos que conviene adoptar en el día a día para prevenir la aparición de lesiones musculares.
1. Seguir una alimentación sana y equilibrada
Una alimentación sana y equilibrada debe aportar suficientes proteínas e hidratos de carbono. Estos nutrientes son esenciales para el buen funcionamiento del organismo y para prevenir las lesiones musculares.
Las proteínas permiten que los músculos se reparen y desarrollen su fuerza y su resistencia. El pollo, el pescado, los huevos y los cereales son alimentos ricos en proteínas.
Los hidratos de carbono son azúcares que constituyen la principal fuente de energía del cuerpo. La falta de hidratos de carbono durante un esfuerzo físico obliga al organismo a obtener energía de los músculos. Como consecuencia, los músculos se debilitan y se vuelven más vulnerables a las lesiones. La fruta, el arroz, la pasta o las alubias son excelentes fuentes de hidratos de carbono.
2. Hidratarse bien
La hidratación es esencial para mantener el cuerpo sano. Por eso es indispensable beber lo suficiente para evitar las lesiones musculares relacionadas con la deshidratación. Un adulto de complexión normal debería consumir idealmente entre 1,5 y 2 litros de agua al día.
Durante la práctica de una actividad física, se aconseja beber entre uno y dos litros de agua por hora de esfuerzo. Esto permite evitar la deshidratación compensando la pérdida de líquidos provocada por el sudor.
3. Descansar bien: la importancia del sueño
La fatiga es una de las principales causas de las lesiones musculares. Además de debilitar el organismo, la fatiga provoca una falta de atención que puede dar lugar a una mala caída o a un mal gesto.
El sueño permite recargar energías y favorece la recuperación muscular. Se recomienda dormir entre siete y nueve horas por noche, idealmente con horarios regulares.
4. Evitar el sobreesfuerzo y escuchar a su cuerpo
Otro hábito para evitar las lesiones musculares es prevenir el sobreesfuerzo.
Durante un esfuerzo físico intenso, el cuerpo envía señales para avisar de que ha alcanzado sus límites. Estas señales suelen manifestarse como una fatiga general importante o dolores de intensidad variable.
Si nota alguna de estas señales, es imprescindible descansar para que el cuerpo pueda recuperarse por completo. El sobreesfuerzo aumenta drásticamente el riesgo de lesiones musculares.
Buenas prácticas para evitar las lesiones musculares relacionadas con el deporte
Para prevenir las lesiones musculares relacionadas con el deporte, es importante seguir algunas reglas antes, durante y después de la actividad física.
Antes del deporte
El calentamiento es un elemento clave para prevenir las lesiones musculares, sea cual sea el deporte practicado. Un buen calentamiento permite preparar progresivamente el cuerpo y los músculos para el esfuerzo físico.
Lo ideal es calentar durante al menos 10 minutos. Por ejemplo, caminar a paso ligero o trotar a ritmo suave permite preparar los sistemas cardiovascular, muscular, articular y respiratorio.
Durante el deporte
Durante la práctica deportiva, se recomienda aumentar la intensidad del esfuerzo de forma progresiva. Un esfuerzo repentino, incluso después de calentar, puede provocar una lesión muscular.
Otra forma de prevenir las lesiones es utilizar un equipamiento adecuado y de calidad. La elección del calzado, por ejemplo, es esencial para evitar lesiones al correr. Un buen calzado amortigua los impactos y alivia las articulaciones.
Después del deporte
Después de cada actividad física, conviene tomarse el tiempo de hacer ejercicios de estiramiento para relajar los músculos y favorecer la recuperación.
Los estiramientos deben realizarse con suavidad y de forma progresiva para evitar cualquier lesión.
La electroestimulación: un método eficaz para evitar las lesiones musculares
La electroestimulación ayuda a prevenir las lesiones musculares de varias maneras:
- Reducir la tensión muscular ayudando a los músculos a relajarse,
- Optimizar la fase de recuperación,
- Mejorar la circulación sanguínea y el drenaje de toxinas,
- Fortalecer los músculos de forma suave y controlada,
- Etc.
Cabe destacar que la electroestimulación por sí sola no permite prevenir por completo las lesiones. Es necesario adoptar también las buenas prácticas explicadas anteriormente para maximizar sus beneficios.

¿Se puede tratar una lesión muscular con electroestimulación?
La electroestimulación en caso de contractura, o de cualquier otra afección muscular, también puede utilizarse como tratamiento complementario. Además de reducir el dolor, favorece la cicatrización de las fibras musculares dañadas.
No obstante, hay que ser prudente en caso de lesión muscular con rotura de fibras. Se recomienda realizar sesiones de electroestimulación cuando la fase de cicatrización se considere suficiente.
Por ejemplo, en caso de rotura muscular, hay que esperar al menos 10 días. Lo ideal es pedir consejo al médico o a un fisioterapeuta para saber cómo retomar el deporte después de una lesión en las mejores condiciones.
Los programas Bluetens para tratar una lesión muscular
Bluetens ofrece una gran variedad de programas de electroestimulación en su aplicación. Han sido diseñados por un equipo de profesionales sanitarios para garantizar resultados reales a los usuarios.
Estos son dos programas que permiten tratar una lesión muscular.
1. El programa «Lesión muscular»
Este programa está especialmente diseñado para tratar las lesiones musculares con rotura de fibras. Ya se trate de una elongación, una distensión o una rotura, los impulsos eléctricos estimulan suavemente las fibras musculares para una recuperación más rápida.
Puede utilizar este programa, de 30 minutos de duración, hasta cinco veces al día.
2. El programa «Relajación de tensiones musculares»
Con una duración de 26 minutos, este programa es ideal para aliviar las tensiones musculares tras un esfuerzo físico importante. Los impulsos eléctricos relajan los músculos y reducen el dolor.
Puede utilizar este programa hasta tres veces al día, según la intensidad de sus tensiones musculares.
